Drone Stories

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BÚLDER EN EL SALVADOR

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No conocía el significado de esta palabra ni todo lo que conlleva: Búlder es practicar escalada sin cuerda de protección en rocas no mayores de 5 metros. Un deporte que lleva el riesgo al límite y quizás un poco más. Acepté la invitación de Climbing El Salvador y viajamos. Ellos lo hacen, los Escaladores, los que hacen del sacrificio de sus cuerpos una pasión, esa que se siente de lograr el ascenso, un paso más, medio metro más, con los dedos y las puntas de los pies. Buscan los lugares abandonados, aquellos  en los que nosotros vemos desolación, los Escaladores miran caminos en vertical ese marcado con señales invisibles para ojos inexpertos, ese grabado en la roca por la acción de miles de años. Viajamos hasta Jutiapa en Cabañas para encontrar este lugar, rocas de 5.50 metros de altura, separadas de la montaña, arrojadas al suelo con violencia, en un tiempo más antiguo que el nuestro. Y aquí, ellos son uno con la piedra: visualizar los agarres,(que en algunos casos son milimétricos) y ascender, fijar pie derecho e izquierdo, mano izquierda en aquel borde, mano derecha sube, y así, marcan su camino. El magnesio marca los puntos para los que ascenderán posteriormente. Siempre hay uno de ellos pendiente del ascenso, ayudando, aconsejando, anunciado las posibles soluciones que la roca presenta. Siempre con los brazos extendidos, en caso de fallar, pero, no hay oportunidad de equivocarse porque en este deporte la caída no es una opción, ya que hacerlo significa caer sobre rocas causando serios daños. Salidas de puntos imposibles para alguien que no ha dedicado su vida a practicar este deporte, cuando el peso de tu cuerpo se multiplica por acción de la gravedad, pero ellos lo intentan y si fallan, vuelven a intentarlo hasta dejar su piel en el ascenso. ¿Qué los hace seguir? ¿qué los hace sacrificar sus cuerpos de esta manera? quizás para algunos lograr ese ascenso, conquistar esa roca con lo que queda de energía y sentarte en el risco para ver lo que has logrado, sea trascender y por eso lo intentan una y otra vez. Una pasión quizás incomprensible para algunos, pero es un sufrimiento que se vuelve una necesidad para el cuerpo, de hacer lo imposible, de inventar caminos verticales y de demostrar que se pueden lograr cosas increíbles con nuestra fuerza de voluntad, siempre que estés dispuesto a pagar el precio. Climbing El Salvador: 7315 1971
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