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Archiv para agosto, 2017

Drone Stories: El origen de Hilotaxca

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¿Lo conoces? de seguro que sí y no lo sabías.

Hilotaxca pasó con el castellano a Gilobasco, Hilobasco, Xilobasco.

Este es el viaje por  el Ilobasco que conocemos.

 

No hablaré de su barro y comercio que los convirtió en la ciudad de las figuras inanimadas. Volé sobre sus calles tratando de entender ¿donde quedó el Hilotaxca de nuestros ancestros?

Hilotaxca “tortilla hecha de elote tierno” o “Lugar de muchas milpas”. Nuestros ancestros respetaban este sitio por sus ricas tierras, productoras del grano que los formó: el maíz.

Su templo fue testigo de como el verde de la mazorca fue perdiendo terreno, año con año, y vio como los hijos del maíz que antes lo cultivaban se convirtieron en esclavos, obreros quienes construyeron los primeros asentamientos.

Hoy en día Hilotaxca no se escucha más y la “modernidad” cubre cuadras y cuadras, miles de casas asentadas sobre tierra que fue fértil, que alimentó a una era.

 Una tormenta me hizo retroceder aquella tarde que me despedí de Hilotaxca, quiero creer que su sombra todavía se asoma por los escasos verdes que perduran, pero Ilobasco su arte y sus figuras siguen ahí, portadores de cultura, la de los antiguos y de la nuestra.

Texto de referencia: http://www.elsalvadormipais.com/ilobasco
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Drone Stories: La Paz de Mandala

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Lo reconozco, nunca había profundizado en este concepto y en esta forma de vivir. Mandala era algo desconocido, propio de otra cultura demasiado lejana.

Descubrí el significado del Mandala en este lugar de la Playa el Cocal.

Este es el viaje por Mandala Eco Villas

(Mira el video Drone Stories del viaje al final del post)

Su ruta de acceso, a 3 kilómetros de el Puerto de La Libertad, una calle angosta y empedrada, quizás prepara a los visitantes para este lugar, de las piedras pasa a un espacio natural y un portón de maya ciclón para entrar.

Nos recibió la primera Mandala, la primera de muchas que veríamos en esta travesía, y ahora entiendo que son los faros que señalan el camino, recorrido que en unos pasos te conduce a esta imagen, propia de otros lugares de mayor publicidad en paises distintos, sitios preferidos para los que no se atreven a descubrir.

Estanques llenos de peces son el jardín de estas instalaciones.

Una piscina que intenta conectarse con el agua de mar, construcciones que respetan la vida natural que subsistía antes del negocio.

Deja de lado el paisaje, para mí fue entender el significado del lugar al sentarme al margen de todo, contemplar la estampa y solo escuchar. Sin buscarlo meditaba y no te miento la paz de la que escribo vino de algo más, algo que luego dio paso a euforia. ¿Mandala?

Mandala representa totalidad, estructura, centro, unidad, equilibrio, búsqueda de paz, es una relación de hábitos que te pueden conducir a la construcción de un modelo de estructura organizada. 

Comida que fue un lujo como ese pescado ahumado con chicharrones, el más pequeño es el de 2.5 libras porque antes que eso los peces aun no se han reproducido.

Caminos de sombras y luces, colores que traen vibraciones y que a los sensibles lleva a estados de los que no quieres volver.

Esa tarde desde su mirador admiré a los lugareños tomar sus tablas y retarse con el oceano, pero de ellos escribiré luego.

Este es el viaje por un lugar eco amigable que limpia a los que lo dejan, para los que saben que la tierra es sabia y llena de secretos y regalos destinados a los que se atreven a ver más allá.

Reserva en  Mandala Eco Villas a teléfono 2316 3065

 Correo: management@mandalaecovillas.com

 Web: http://www.mandalaecovillas.com

Mira el video Drone Stories del viaje: 

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Drone Stories: Los ecos del Batán

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Este lugar fue construido alrededor del batán, aquella manta que dio color a una época y que ahora es un recuerdo nostálgico.

Estes es el viaje por el cielo de San Sebastián.

Hubo un tiempo en el que las encorvadas espaldas de sus artesanos convirtieron al pueblo en la capital del comercio. Ahora, algunos cuerpos cansados siguen tocando la sinfonía que forman la garrucha, lanzaderas, peine, cálculas y cañones, componentes del telar que ahora está apagándose.

Los ecos del Batán dieron origen al gentilicio que ahora presumen sus habitantes, los Batanecos, protegidos por un santo mártir.
4 calles forman el casco urbano de San Sebastián, mismo número de sus barrios: El Tránsito, Guadalupe (parte de este se conoce como la cuche), San José y el más largo San Antonio.

Una ciudad que finaliza con el cementerio, dando paso a la vegetación que alcanzaba hasta donde se podía ver. Verde que por momentos interrumpe la aritmética de los tejados, dando un respiro para el sofocante calor que suele cubrir los días.

Décadas atrás sus habitantes más jóvenes dieron el paso hacia Estados Unidos, rompiendo la cadena de vidas agrícolas, algo que ha provocado que los cerros aledaños permanezcan ociosos.

Aquel lugar que comparte el parque central con su mercado, reflejo de la importancia de la actividad comercial. Ventas cubiertas por plásticos negros en las que todavía se ofrecen arcoiris de telas, esculpidas con el sudor de los más antiguos, defensores de un eco que aún resuena en la distancia.

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El Faro de El Centro

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Desde la distancia la vi desvanecerse en el atardecer, cubrirse el centro por la oscuridad habitual, y sus estructuras pasar a ser siluetas inertes y lúgubres, parte de un lugar  que amenaza los recuerdos de colores.
Y esperé hasta que desapareció, pero no sé en qué instante emergió del negro de la noche, allá en el centro, una estructura se levantó, una que brilla, sorprende, saluda y celebra a quienes se acercan a contemplar. A la distancia vi cómo la Catedral iluminaba un sitio poco acostumbrado a buenas noticias, y menos a ser un destino de viajantes.

Este es el recorrido nocturno por el Centro de la capital.

Puesta ahí en medio de figuras sin vida, una de ellas lleva paz y atrae a los que buscan la esperanza.

E hice el viaje, bajé por la calle Ruben Darío por sus pasadizos angostos por el comercio a encontrarme con estas luces y para mi sospresa no estaba solo, otros viajantes estaban ya ahí, atraídos por la historia que comienza a emerger.

Míralo, nuestro palacio, tuvo días mejores, pero ahora brilla sobre la Avenida España, y a sus pies la monarca católica y el descubridor aún cubiertos por la noche viendo pasar a los cansados trabajadores.

Los ventanales guardan secretos de miradas furtivas, fantasmas del pasado que marcó la historia, esa que ahora se empieza a recuperar.

 
Frente a este monumento, la imágen del guerrero saluda, el descanso de las aves ya no se hace sobre sus brazos de metal, ahora la luz las ahuyentó rescantando su majestuosidad.
Caminé por la avenida con nombre del Beato, donde el Teatro se rescata, alumbrados sus pilares, guardando historias, transmitiendo el arte.
Pero ninguna de estas figuras de la noche se compara al templo, el mayor de todos, blancos sus colores, y vainilla sus luces, La Catedral: paz en la noche del centro, tesoro de la historia y de la fe.

Ahí esperan todas las noches, emergiendo del negro antiguo, reuniendo a cada vez más de nosotros, que queremos, esperamos y disfrutamos que la luz cubra más cuadras como éstas.

 
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