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Drone Stories: La luz de Palo Verde, turismo sostenible

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“Le damos gracias a Dios por su visita porque eso significa que tenemos trabajo”, fueron las primeras palabras de Cristian, el jóven empleado que nos recibió. Frase que ponía en sintonía con la intención del lugar: disfrutar de la riqueza natural de esta parte del litoral e invitar a los recién llegados a valorar los recursos.

Estos son los 2 días y una noche en Palo Verde.

Se encuentra en playa El Zonte, uno de los pocos negocios salvadoreños de la zona. Una construcción que impresiona por los detalles  y su buen gusto.

Pero el mensaje de Cristian iba más allá y brevemente explica el proceso que se sigue para obtener agua potable en esta zona del país en la que el recurso tiene mucho valor, más del que imaginamos. Antes de entregar las llaves de la habitación comenta cómo este proyecto cambió su vida y por ello pide que lo ciuden.

En Palo Verde no hay muros ni alambres de púas, lo cuentan con orgullo, ya que la seguridad es proporcionada por los mismo habitantes de la comunidad, quienes en su mayoría fueron contratados para la construcción de él y algunos siguen para la segunda etapa.

Desde acá ví los tonos turqueza del mar danzante mientras llegaba la noche en la parte costera del municipio de Chiltiupán.

 

Y la noche llegó y Palo Verde se vuelve el faro de El Zonte, regalando su luz, señalando el camino, marcando las líneas simétricas que forman el conjunto que disfruté desde el cielo.

MIRA LA PRIMERA PARTE DEL VIAJE EN ESTE VIDEO DRONE STORIES:

 
Si la noche fue un deléite de luces humanas, el crepúsculo deja sin aliento a los que como yo están acostumbrados a despertar sin ver al cielo y salir directo para las actividades diarias.

Ese día inicio con esas luces purpúreas de las que reza nuestra oración a la bandera.

   

Y me quedé ahí, esperando que no se terminara esa luz, viendo como el gigante sol emprendía su viaje.

Me quedé allí hasta que las rocas dejaron de ser sombras y reflejaron el arcoíris del cielo. A lo lejos sólo un pescador de la mañana hacía sus acrobacias para alcanzar los frutos. Aquel, como yo parecía desear que el sol detuviera unos minutos su marcha pero para conseguir más peces desprevenidos.

En el viaje entendí la importancia de las rocas de El Zonte, y su acción que permite tener olas de clase mundial.

 

“El paraíso de las puntas derechas”

Eso somos, ¿lo sabías? lo descubrí en acá y cómo lo que nosotros tenemos, muchos viajan de todo el mundo para vivirlo.

Aquellos que ven en cada ola y cada inmersión una oportunidad de la tierra para trascender.

Lo vi todo en dos días y una noche en Palo Verde, y me llevo conmigo el mensaje del respeto a los recursos, el valor que las personas dan a una oportunidad de empleo y nuestras olas, las perfectas de El Zonte.

MIRA LA PARTE FINAL DEL VIAJE EN ESTE VIDEO DRONE STORIES:

Visita Palo Verde

Teléfono: 2319 9067
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Drone Stories: Estanzuelas 1800

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El nombre de este lugar surge de las paupérrimas construcciones de sus primeros habitantes. A principios de 1800 las estanzuelas o xacales (chozas) cubrían todo el territorio de la hacienda donde ahora se levanta el municipio.

Este es el vuelo por Estanzuelas.

Cuentan que por esos años la hacienda debió ser “limpiada” de sus primeros colonos. Usando la fuerza las estanzuelas fueron barridas y suss habitantes mestizos obligados a migrar. La hacienda terminó siendo un muncipio que primero perteneció a San Miguel para terminar en Usulután.

EL PRESENTE

Ahora colindan con el Río Lempa y su fuerza es contenida en esta parte de su camino que riega nuestra tierra, la presa detiene su paso para convertirla en energía.

 Ahora casitas con techos de teja y murales decoran las construcciones que nada tienen que ver con las Estanzuelas del pasado. Rodeados por tierras fértiles por gracia del Lempa.

  ¿Qué habrá sido de ellos, de los mestizos de 1800? Condenados hace más de 200 años a ver de lejos la tierra que llamaron casa mientras emprendían el viaje por los caminos de polvo para volver a levantar sus estanzuelas, pero ¿Quedará rastro de su sangre en alguno de sus habitantes? Ojalá que si.

Porque a pesar que su destino cambió para siempre al ser obligados a dejar sus casas, sus Estanzuelas, llamadas así de forma despectiva, quizás como un homenaje a su memoria, el nombre perdura, bautizando todo lo que alcanza la vista hasta el día de hoy.

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Drone Stories: Surf en el Cocal

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Los vi llegar uno a uno con sus tablas, la mayoría más grandes y con el mismo peso que ellos. Los niños del cocal llegaron y hasta caer casi la noche se batieron con el mar. Esta es la historia de Los Niños Surfistas de la Playa El Cocal en La Libertad.

(MIRA EL VIDEO DRONE STORIES DEL VIAJE AL FINAL DEL POST)

 
En la playa el Cocal no hay espacio entre el mar y la tierra, las grandes rocas que habitan la orilla vuelven difícil caminar por ella, al menos para un foráneo.

Ahí arriba, fui testigo como las aguas comenzaron a poblarse de jóvenes que volvieron su campo de juegos las olas del mar.

Los niños del cocal se retan ola a ola con el mar y su indomable ritmo, estrellándose cada vez con la frontera de rocas. Ellos, sin miedo se sumergían en el blanco de la espuma marina.

Se trata del deporte nacional de esta parte del Puerto de la Libertad, pasan sus tardes intentando alcanzar ese momento divino, esos segundos en los que sintonizan con la furia del mar que los conduce… y vuelan.

¿Porqué lo hacen? ¿Qué los impulsa a intentar domar al gigante cada ola, cada tarde de cada día?

Son héroes en cada reto con el mar. Apuestan al movimiento de agua, ganan y pierden. Sabiendo que cada momento que permanecen en pie sobre el mar está condenado a terminar de la misma manera: cubiertos por su furia.

En la inmensa pintura del mar ellos son extranjeros, un punto que desentona en la armonía del convulso mar.

¡Ojalá pudieran verse como los vi esa tarde!

Personas que tienen un conocimiento profundo de las mareas, vientos, olas y códigos que les permiten trascender. Lo aprenden con la experiencia, lo aprenden entre las olas y su lucha contra la asfixia al perder su batalla con el mar.

Esa como cada tarde vieron el atardecer desde otra perspectiva , desde los ojos del gigante mar, y convertidos en sombras, lucharon contra las últimas olas de la jornada. Son guerreros de este duelo contra el engañoso océano, los niños del cocal.

MIRA EL VIDEO DRONE STORIES DEL VIAJE:

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Drone Stories: El origen de Hilotaxca

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¿Lo conoces? de seguro que sí y no lo sabías.

Hilotaxca pasó con el castellano a Gilobasco, Hilobasco, Xilobasco.

Este es el viaje por  el Ilobasco que conocemos.

 

No hablaré de su barro y comercio que los convirtió en la ciudad de las figuras inanimadas. Volé sobre sus calles tratando de entender ¿donde quedó el Hilotaxca de nuestros ancestros?

Hilotaxca “tortilla hecha de elote tierno” o “Lugar de muchas milpas”. Nuestros ancestros respetaban este sitio por sus ricas tierras, productoras del grano que los formó: el maíz.

Su templo fue testigo de como el verde de la mazorca fue perdiendo terreno, año con año, y vio como los hijos del maíz que antes lo cultivaban se convirtieron en esclavos, obreros quienes construyeron los primeros asentamientos.

Hoy en día Hilotaxca no se escucha más y la “modernidad” cubre cuadras y cuadras, miles de casas asentadas sobre tierra que fue fértil, que alimentó a una era.

 Una tormenta me hizo retroceder aquella tarde que me despedí de Hilotaxca, quiero creer que su sombra todavía se asoma por los escasos verdes que perduran, pero Ilobasco su arte y sus figuras siguen ahí, portadores de cultura, la de los antiguos y de la nuestra.

Texto de referencia: http://www.elsalvadormipais.com/ilobasco
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Drone Stories: La Paz de Mandala

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Lo reconozco, nunca había profundizado en este concepto y en esta forma de vivir. Mandala era algo desconocido, propio de otra cultura demasiado lejana.

Descubrí el significado del Mandala en este lugar de la Playa el Cocal.

Este es el viaje por Mandala Eco Villas

(Mira el video Drone Stories del viaje al final del post)

Su ruta de acceso, a 3 kilómetros de el Puerto de La Libertad, una calle angosta y empedrada, quizás prepara a los visitantes para este lugar, de las piedras pasa a un espacio natural y un portón de maya ciclón para entrar.

Nos recibió la primera Mandala, la primera de muchas que veríamos en esta travesía, y ahora entiendo que son los faros que señalan el camino, recorrido que en unos pasos te conduce a esta imagen, propia de otros lugares de mayor publicidad en paises distintos, sitios preferidos para los que no se atreven a descubrir.

Estanques llenos de peces son el jardín de estas instalaciones.

Una piscina que intenta conectarse con el agua de mar, construcciones que respetan la vida natural que subsistía antes del negocio.

Deja de lado el paisaje, para mí fue entender el significado del lugar al sentarme al margen de todo, contemplar la estampa y solo escuchar. Sin buscarlo meditaba y no te miento la paz de la que escribo vino de algo más, algo que luego dio paso a euforia. ¿Mandala?

Mandala representa totalidad, estructura, centro, unidad, equilibrio, búsqueda de paz, es una relación de hábitos que te pueden conducir a la construcción de un modelo de estructura organizada. 

Comida que fue un lujo como ese pescado ahumado con chicharrones, el más pequeño es el de 2.5 libras porque antes que eso los peces aun no se han reproducido.

Caminos de sombras y luces, colores que traen vibraciones y que a los sensibles lleva a estados de los que no quieres volver.

Esa tarde desde su mirador admiré a los lugareños tomar sus tablas y retarse con el oceano, pero de ellos escribiré luego.

Este es el viaje por un lugar eco amigable que limpia a los que lo dejan, para los que saben que la tierra es sabia y llena de secretos y regalos destinados a los que se atreven a ver más allá.

Reserva en  Mandala Eco Villas a teléfono 2316 3065

 Correo: management@mandalaecovillas.com

 Web: http://www.mandalaecovillas.com

Mira el video Drone Stories del viaje: 

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Drone Stories: Los ecos del Batán

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Este lugar fue construido alrededor del batán, aquella manta que dio color a una época y que ahora es un recuerdo nostálgico.

Estes es el viaje por el cielo de San Sebastián.

Hubo un tiempo en el que las encorvadas espaldas de sus artesanos convirtieron al pueblo en la capital del comercio. Ahora, algunos cuerpos cansados siguen tocando la sinfonía que forman la garrucha, lanzaderas, peine, cálculas y cañones, componentes del telar que ahora está apagándose.

Los ecos del Batán dieron origen al gentilicio que ahora presumen sus habitantes, los Batanecos, protegidos por un santo mártir.
4 calles forman el casco urbano de San Sebastián, mismo número de sus barrios: El Tránsito, Guadalupe (parte de este se conoce como la cuche), San José y el más largo San Antonio.

Una ciudad que finaliza con el cementerio, dando paso a la vegetación que alcanzaba hasta donde se podía ver. Verde que por momentos interrumpe la aritmética de los tejados, dando un respiro para el sofocante calor que suele cubrir los días.

Décadas atrás sus habitantes más jóvenes dieron el paso hacia Estados Unidos, rompiendo la cadena de vidas agrícolas, algo que ha provocado que los cerros aledaños permanezcan ociosos.

Aquel lugar que comparte el parque central con su mercado, reflejo de la importancia de la actividad comercial. Ventas cubiertas por plásticos negros en las que todavía se ofrecen arcoiris de telas, esculpidas con el sudor de los más antiguos, defensores de un eco que aún resuena en la distancia.

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Drone Stories: La Leyenda del Ermitaño, tragedia y ninfas

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Este es el viaje por un lugar donde habitó uno de nosotros, aquel que prefirió alejarse de todos para ser él mismo, un ermitaño cuya isla a día de hoy es cada vez más difícil visitar por las ninfas. Este es el viaje por la Laguna de Suchitlán hacia la isla del ermitaño. Son pocas las horas en las que pueden recorrer sin preocupación las aguas de esta laguna de Suchitoto los lancheros, pescadores y demás personas que viven de estas aguas. En cualquier momento, sin darse cuenta pueden quedar rodeados por esta planta invasora como pocas, temida por ellos: la ninfa. Inofensiva para cualquier inexperto, esta planta es capaz de secuestrar por horas a quienes recorren el manto verde, casi ningún motor es capaz de atravesar kilómetros de este ser gigante que cada vez más se hace dueño del espejo de agua. Arriesgando la máquina alcanzámos a llegar a este trozo de tierra, aquella que guarda una leyenda y al mismo tiempo el recuerdo de una tragedia: La isla del ermitaño. Lo que por arriba parece un paisaje espectacular entre combinaciones del verde, algunas rocas y pincelazos de azul; guarda una historia que ha sido dejada ahí como recuerdo de la tragedia. Para comprender lo que ocurrió en este lugar es necesario retroceder hasta el mes de octubre del año 2014, en esta parte de la laguna 4 aviadores cayeron, 3 de ellos fueron recuperados sin vida. Y aquí permanece como un rústico monumento el aparato extraído de las aguas. ¿Lo notas? abajo aún permanece la avioneta estrellada, tumba de los aventureros, ubicada por casualidad o quizás algo más, sobre la cueva que dio el nombre a la isla. Ahora si lo notas, espero. Justo debajo se encuentra la cueva hacia la morada del emblemático ciudadano de Suchitoto. Y llegué a su tierra y visité su casa, pero no voy  a contarte lo que se encuentra adentro, prefiero quedarme con el viaje, ese de las ninfas, la tragedia y la leyenda, todo en el ermitaño.
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Drone Stories: La Torre que sostiene San Vicente

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Más de 87 años de historia sostiene este monumento, majestuosa como pocas construcciones de nuestra tierra: La Torre del Reloj de San Vicente, siempre de pie saluda y recibe a los que visitan este lugar de El Salvador.

Empecé por sus cuadrados casi perfectos, los que la rodean, armonía de tejados y sus vistosos colores, láminas austeras y tejas antiguas.

En medio de este vecindario, un punto que se estira por alcanzar el cielo, “La Torre” protegida por sus árboles, los que desde arriba pareciera que intentan detenerla con sus raices a la tierra.

Finalizada su construcción en 1930, se levanta sobre todo lo que hay que ver en este municipio. Ofreciendo el paso del tiempo como regalo a los que la visitan.

A un costado la Catedral de San Vicente conservando el color vainilla de estos monumentos que comparten el tránsito del pasado a la modernidad que ahora contemplamos desde el aire.

San Vicente no fuera el mismo sin su torre, esa que se guarda en pequeñas réplicas en varios negocios de sus alrederores. Monumento que marca el punto de partida de todo lo que se desarrolla en su alrededores y que mira en línea recta al horizonte, que termina en el volcán de San Vicente.

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Drone Stories: La Ciudad Blanca

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Lejos queda ya su historia que dio origen al nombre, Metapán: Rio de Maguey, ese que le dieron sus fundadores Chortis. Ahora, el maguey fue olvidado y dio paso al blanco, ese de la cal, que se encuentra en casi cada una de sus construcciones.

Este es el viaje por la ciudad de Metapán.

(MIRA EL VIDEO DRONE STORIES AL FINAL DE LA HISTORIA)

Siempre admiré la limpieza y armonía de su centro, aquí los colores naranja de los tejados, el gris de su piso y el arcoiris de vehículos combinan de forma singular.

Desde aquí su zona urbana dividida en los Barrios El Calvario, El Centro, Las Flores y San Pedro. Manzanas simétricas, todas manteniendo la tradición de dejar la entrada de luz en el centro.
Un lugar que ha sabido combinar lo antiguo con el  futuro, como su estadio, su Calero, casa del campeón que se levanta detrás del portal histórico, en medio de casas de dos plantas, comercios y el parque.

Frente al estadio el templo, San Pedro Apóstol es su patrón y ha visto llegar el desarrollo de esta tierra.

Se trata de uno de los municipios más grandes del país, se encuentra a 117 Km de San Salvador y está limitado por los siguientes municipios: al norte, por la República de Guatemala; al este, por los municipios de Citalá y La Palma; al sur con Agua Caliente (departamento de Chalatenango) y Nueva Concepción (departamento de Chalatenango); y al oeste por la República de Guatemala.

NO TE VAYAS SIN VER EL VIDEO DRONE STORIES:

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La Barra de Santiago y la Leyenda de Chasca

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Se trata de uno de los sitios protegidos por la diversidad de su ecosistema, habitado por personas sencillas, glorias del fútbol e historias de amores perdidos en el tiempo y que se convirtieron en leyendas: La Barra de Santiago.

Un lugar que conserva un tesoro de la naturaleza, 10,000 hectáreas de manglar albergando la vida de toda clase de especies.

MIRA LA PRIMERA PARTE DEL VIAJE EN ESTE VIDEO DRONE STORIES:

Un cielo resquebrajado había ese día, que se reflejaba en el gris- verdoso de las aguas del estero, pareciendo por momentos un manglar plantado sobre las nubes.

Extensiones de verde que superan la vista y que atraen y atemorizan al mismo tiempo. Un oasis de esperanza para los que buscamos las historia que cuenta la tierra.

Desde arriba la Bocana de El Zapote donde el océano pacífico aguarda encontrarse con el estero de la barra. Y testigos de este encuentro, las modestas construcciones de pescadores y demás personas que dependen de estas aguas.

Por momentos la turbidez del agua asomaba tonos rosados que me hicieron recordar la historia indígena de Chasca, aún reverenciada por los pescadores.

Aquella que al ver que la muerte de su amor tiñó de rojo el agua del estero decidió arrojarse a estas aguas atada a una piedra para seguirle en su último camino.
 

La princesa indígena se convirtió en deidad y ahora es conocida como la virgen del agua. Y como toda leyenda, se mantiene vigente en la boca de los nativos, esos que ven señales en días y cielos como aquel del que fui testigo, cuando las nubes navegaron por el estero quizás como preparativo para la última aparición de la enamorada a bordo de su barca: Chasca

MIRA LA PARTE FINAL DEL VIAJE EN ESTE VIDEO DRONE STORIES:

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